Ruta por el norte de la isla: naturaleza, cultura y ocio

Ruta por el norte de la isla de Tenerife

Ruta por el norte de la isla: naturaleza, cultura y ocio

Una ruta por el norte de Tenerife combina a la perfección naturaleza, cultura y ocio. Entre el Teide y el océano Atlántico, el norte de la isla es el lugar perfecto para conocer las tradiciones de la isla, su gastronomía y su artesanía, sin dejar de disfrutar de su costa y temperaturas agradables durante todo el año. La Casa del Vino La Baranda, el casco histórico de La Orotava y el Puerto de la Cruz son tres posibles visitas a realizar en esta ruta.

 

La historia y el sabor de los vinos de Tenerife

La Casa del Vino La Baranda es una antigua hacienda canaria del siglo XVII que alberga en su interior el Museo Insular de la Vid y el Vino de Tenerife y la Casa de la Miel. En su sala de degustación podrá catar los vinos de la isla y adquirirlos. También dispone de restaurante donde degustar recetas tradicionales con un enfoque renovador. La Casa abre todos los días excepto los lunes.

 

Paseo a pie por el casco histórico de La Orotava

La ruta puede continuar hasta el cercano valle de La Orotava, dominado por la imagen imponente del Teide, el verde de sus laderas y la limpieza de sus soleados cielos. En la zona alta del valle, el casco histórico de la villa de La Orotava y su patrimonio artístico y arquitectónico merecen una visita recorriendo a pie sus acogedoras calles empedradas en las que destacan a algunos establecimientos especializados que ofrecen una atractiva muestra de la artesanía canaria.

 

Puerto de la Cruz, turismo y arte

Puerto de la Cruz, antiguo puerto de La Orotava, fue a finales del siglo XVIII uno de los primeros sitios de interés para el incipiente turismo internacional. Hoy continúa siendo una importante localidad turística que conjuga un marcado carácter histórico, un animado ambiente en sus calles y su paseo marítimo, en las que la población local y los turistas se mezclan con naturalidad, y la original forma en la que se encuentra con el mar a través del complejo del Lago Martiánez y la playa del mismo nombre, ambos espacios diseñados por el renombrado artista canario César Manrique.